jueves, 7 de abril de 2011

El agua indispensable para la vida en el valle Jequetepeque

Desde el asentamiento de las primeras culturas en el valle Jequetepeque (1 600 a.c.) el agua ha sido indispensable para sus vidas y la vida de la fauna y flora silvestre, la presencia de pirámides truncas, centros ceremoniales con plataformas rectangulares o cuadradas, amuralladas cercanas a fuentes de agua son la evidencia más notoria hallada por pobladores y estudiosos en el campo de la arqueología, dichas construcciones las podemos observar aunque deterioradas por el tiempo a lo largo del río Jequetepeque con sus respectivos canales (brazos secundarios), son evidencias en Tolón, Pitura, Talambo, Limoncarro, Cerro Chepén, Cerro Azul, Farfán, Cerro Dos Cabezas, Pakatnamú, Puémape, Ñampol, Jatanca, Tecapa, San José de Moro, y por supuesto en Cupisnique. Los grupos humanos entendieron que sin el agua no hay vida. La agricultura fue una de las actividades más importantes, no sólo por haber abarcado más de 60 000 has. sino por la presencia de obras hidráulicas que mejoraron la distribución del recurso agua, satisfaciendo las necesidades alimenticias, que incluían frutos, gramíneas, peces y crustáceos, por lo que el mar fue otro de sus aportantes y no sólo los ríos, e inclusive los humedales para extraer la totora o hinea recurso útil para la construcción de pequeñas balsas. Los bosques existentes en la cuenca baja y alta del río Jequetepeque fue un espacio aprovechado para la caza de algunos mamíferos como el venado, siendo la madera útil para la construcción y cocción de los alimentos, dan fe de ello los restos hallados en huacos, frisos y asentamientos humanos alrededor de los centros ceremoniales y militares. Fue un mundo organizado en base al aparato productivo, basado en la agricultura, la crianza, la pesca, la artesanía, orfebrería, textilería y arquitectura. Fue el agua el portador de la civilización en el valle Jequetepeque, representó el dominio, símbolo de respeto y cuidado, pero también de temor por fenómenos como las persistentes lluvias que causaban destrucción a sus construcciones y campos de cultivo, las plagas emergentes dañaban los sembrados así como causaba alguna epidemia a los pobladores; por ello el agua era símbolo de veneración y sacrificio, era necesario apaciguar su furia, la naturaleza era su dios, cuya representaciones eran variadas, formas algorítmicas, con colores y línea que dan forma a figuras geométricas que representan a su dios que determina en sí la simbología de su percepción del mundo y cómo se conduce éste (cosmovisión), por ello se aprecian formas de la vida real disfrazadas. En la actualidad cuál es nuestra cosmovisión del agua, nuestro algoritmo sobre el manejo y cuidado del agua, cuál es nuestro sacrificio y veneración, a quién imploramos su presencia o sosiego para seguir existiendo, sólo nos acordamos de ella cuando la necesitamos por un periodo largo de sequía, o cuando existen inundaciones, calamidades con muerte y desolación, sino fuera por estas desgracias no nos acordaríamos de ella para rendirle un justo y merecido homenaje. Siempre estamos contaminando el agua, arrojamos desechos tóxicos, pomos de plaguicidas contenido de los mismos para realizar pesca artesanal o por consumo familiar, matando lo que nos da de comer, somos irresponsables lavando vehículos llenos de grasa en medio del cauce del río, nos pesa mucho trasladar el agua a otro lugar, desechamos y vertimos basura a la misma, plásticos, pilas, pañales, latas, aceites, y aguas servidas no tratadas, alimentamos cada día al agua de escoria, y encima somos tan sínicos que queremos esté limpia para bañarnos y beberla. Hoy 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, agua que es el motor de la economía en el valle Jequetepeque parte baja, donde se siembra arroz, maíz, alcachofa, ají piquillo, ají páprika, albaca, cebolla, tomate, palta, pimiento, espárrago, maracuyá, uva, etc., para el consumo interno y la agroexportación, dando trabajo a cientos de pobladores, abarcando un área total bajo riego de 52, 412.07 has. (Fuente Junta de Usuarios valle Jequetepeque-setiembre 2008), y esto gracias a la represa Gallito Ciego, construido para un mejor aprovechamiento de las aguas del río Jequetepeque, cuyo volumen útil de 392 MMC al año 2000 favorece además a la generación de energía eléctrica (Fuente PEJEZA). Cuidar el agua y mantener el volumen útil del agua en esta represa es un reto para el hombre del valle que desconoce su origen que va desde la parte alta de la cuenca comprendida desde el eje de la represa hacia aguas arriba, cuyas nescientes hidrográficas son sus principales tributarios desde altitudes que comprenden los 3,800 msnm. a 4,000 msnm., en esta zona sica en el caserío de Alto Perú, distrito de Tumbadén, provincia de San Pablo, lagunas que constituyen acuíferos naturales que alimentan de agua en parte a la cuenca del río Jequetepeque, cuya laguna se ubica para algunos en la colina Agopiti (departamento de Cajamarca). La Cuenca del Río Jequetepeque comprende un área de 4,372.50 Km2. Los ríos que dan origen al Jequetepeque son el río Pallac, con una cuenca de 250 Km², San Miguel o Puclush con una cuenca de 1 065 Km² y el Magdalena con 1 500 Km². El sistema hidrográfico incluye una red de drenaje de más de 30 ríos secundarios así como un número elevado riachuelos y quebradas menores (Fuente PEJEZA). La parte alta de la cuenca merece una especial atención, ya que es allí donde se inicia la vida para el valle Jequetepeque, debemos preguntarnos ¿qué actividades hay en esta parte de la cuenca?, pues existen carreteras, actividad minera no metálica y metálica, ganadería, y una pobre agricultura; todo ello merece hacernos las última preguntas ¿qué estamos haciendo para no destruir lo que nos da vida? ¿qué haremos cuando deje de llover, ya que recordemos que la cuenca del río Jequetepeque se encuentra bajo las incidencias climáticas tanto del Pacífico, como de la vertiente Altoandina Oriental (de la cuenca del Amazonas), con precipitaciones anuales entre 500 y más de 1000 mm. en la parte alta?. Agua sigue dándonos de beber, perdónanos por ser injustos contigo, y en este día tan especial sólo nos resta decirte gracias por dar la vida a nuestros campos, por alimentar a nuestros animales e hijos y por preservar la vida silvestre en el valle Jequetepeque.

1 comentario:

  1. ¿Tendras conocimiento de que Yanacocha ha puesto los ojos sobre las 280 lagunas del Alto Peru, para extraer oro? ¿se vera afectado el caudal del río Jequetepeque que se provee de estas lagunas sabiendo que para extraer el oro a tajo abierto consume cualquier cantidad de agua? ¿Sabes cual es la situación actual, junio 2012, el conflicto judicial que mantiene la municipalidad de San Pablo contra Yanacocha, que desea expropiar estas lagunas? Cualquier informe a caelra@yahoo.com

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